Intacta
Creciente, fragmento de noche que aprendió a brillar desde la herida. Una fina mordida de luz suspendida en el cielo, como si la oscuridad hubiera dejado entreabierta una puerta a la inmensidad de lo que transmite la blancura de sus dientes. Nace del vacío, de la esperanza de un pecho abierto de par en par, y aun así, parece contener todo: mareas, secretos, insomnios que crecen lentamente como crecen los deseos que nunca terminan de saciarse, dejando cada noche un poco más de luz y un poco menos de distancia.
Quizá las vigilias más hermosas sean esas incompletas, porque en su ausencia conservan la promesa de algo que siempre querrá volver a ser contemplado y que permaneció intacto aguardando su momento, acumulando silencios y los fragmentos de cristal que ya andan recompuestos sin necesidad de polvo dorado. Cuando llegue de nuevo la Hora H, ya no será imperativo obedecer al tiempo, bastará con mirar hacia arriba y descubrir que aquello que parecía extinguido llevaba todo este tiempo aprendiendo a ser constelación.
"En realidad, creo que es como estar permanentemente colgado de la luna. Boca abajo. Con una sonrisa inmensa. Sin miedo."
Disfrutad


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